martes, 20 de diciembre de 2011

La noche ideal.


"Interrumpimos la programación para contarles los últimos sucesos que se han producido esta noche en Jersey.
Hace unas dos horas aproximadamente, un joven de 27 años era atropellado al salir del edificio de su pareja y cruzar la calle hacia el estacionamiento donde había dejado su coche. El chico se encuentra en estado muy crítico en el hospital sur. El conductor causante del atropello huyó después de éste, según ha informado un testigo del incidente.
De nuevo las calles de New Jersey nos demuestran lo inseguras que son.
Seguiremos investigando este terrible hecho y les mantendremos informados."

La radio del coche estaba encendida y era escuchada superficialmente por su dueño mientras miraba el vacío que se extendía ante el.

El coche estaba parado frente a un acantilado desde hacía algunas horas y el chico que estaba dentro apretaba con fuerza el volante, sin mover un solo músculo y sin desviar la mirada del frente.

Así llevaba desde que había llegado al lugar, sumergido en sus pensamientos, recordando una y otra vez lo que había ocurrido a lo largo de ese horrible día.

...
Finalmente había comprobado lo que llevaba algún tiempo sospechando: su novio, con el que llevaba saliendo tres años, le estaba engañando con alguien.

Hacía semanas, por no decir meses, que había empezado a encontrar pistas sobre ello.

Al principio lo achaco todo a su exceso de celos en cuanto a su pareja se trataba. Pero con el paso del tiempo se dio cuenta de que no eran imaginaciones suyas y algo raro pasaba.

Su novio llegaba tarde a la casa que compartían, salía a menudo con cualquier excusa, rechazando la "innecesaria" compañía del otro, su ropa olía a un perfume desconocido y su móvil estaba repleto de llamadas y mensajes de un numero que tampoco conocía.

Esas eran solo algunas de las de esas pistas, pero la respuesta la obtuvo esa misma mañana.

Como tantas otras veces, su pareja le había dicho que tenia que salir a hacer algo importante, que se quedase descansando y que volvería lo antes posible.

Pero no le hizo caso. Cuando el chico salio con la cazadora al hombro, le siguió.

Caminó distraído, sin imaginar a quien llevaba detrás, y llego a un parquecito a unas cuantas cuadras, donde se acerco a una chica que miraba hacia el lado contrario.

Al llegar por su espalda, la abrazó por la cintura asustándola, bajo la atenta mirada del chico que se escondía entre los árboles.

Ella se dio la vuelta sonriendo y se besaron en los labios con ternura, sin deshacer el abrazo.

Los ojos del otro hombre se humedecieron y sus puños se apretaron de rabia.

Pero lo peor fue cuando, minutos después y una vez sentados en un banco, el que había sido su novio por años sacaba una cajita del bolsillo del pantalón, sujetaba una mano de ella entre las suyas y le mostraba un anillo.

Ella chilló de alegría y se abalanzó sobre él, comiéndoselo a besos y siendo respondida de igual forma.

Ahí fue cuando un fuerte dolor se instauro en el pecho del observador, que recordaba las palabras que el chico le dijese un tiempo atrás:

"Lo siento, cariño, pero no creo en el matrimonio. Te amo pero no quiero casarme contigo"

Y ahora le pedía matrimonio a ella... Todo era una jodida mierda.

Salió de donde se encontraba evitando ser visto y volvió a casa, donde se sentó en el sofá dejando que pasasen las horas y su novio regresase.

...

"Les traemos nuevos datos sobre el atropello del joven. 
Fuentes cercanas nos han contado que se encontraba en el lugar para hacer publico su futuro compromiso con su novia.
La chica se encuentra destrozada por el incidente y ha tenido que ser ingresada tras sufrir un ataque de ansiedad y desmayarse cuando intentaban estabilizar al joven, cuyo estado de salud sigue en peligro.
Según fuentes policiales, el testigo describe el coche como un Volvo C70 negro y defiende que el atropello no fue accidental y que el conductor no trataba de huir tras arrollar a la victima, sino que simplemente siguió su camino a velocidad normal tras mirar el cuerpo del joven tendido en el asfalto durante unos segundos.
El suceso cada vez parece más un asesinato planeado y las fuerzas del orden centran sus esfuerzos en encontrar el coche."

Y ese coche es el que reposaba al borde del acantilado sin intención de ser conducido a ninguna parte.

Su dueño solo hacia tiempo hasta escuchar la noticia que mas deseaba oír, mientras seguía pensando en los acontecimientos del día y cómo había llegado hasta donde ahí.

...

Cerca de las 4 de la tarde el chico regresaba a casa con una sonrisa de oreja a oreja, encontrando a su novio sentando en el sofá mirando la televisión sin verla y totalmente inmóvil.

-Hola, mi amor. Al final me he retrasado más de la cuenta. Perdóname.

Caminó hasta el mueble y se sentó junto a él para besarle levemente los labios como saludo.
El otro giró su rostro hacia él con una expresión tranquila, muy diferente a cómo se sentía en realidad. No iba a decir nada, le daría una oportunidad para explicarse, si es que quería hacerlo.

-¿Dónde estuviste, que vienes tan feliz?

-Oh, en ningún sitio en especial. Estuve caminando, despejándome del estrés del trabajo. Fui al parque, me tumbé entre unos árboles y escuché música mirando el cielo. Ha sido muy, muy relajante. Necesitaba estar solo. ¿No te molesta, verdad?

-No, claro... ¿Estuviste solo todas estas horas allí?

-Ahám. Voy a comer algo. Me muero de hambre. -Le apretó el muslo con carió y se levantó para ir a la cocina.

El engañado estaba que no cabía en sí de furia. Después de lo que había visto, ahora iba a casa y hacía como si nada hubiese pasado. ¿Qué pretendía? ¿Casarse con esa y seguir saliendo con él como si tal cosa?

Él no iba a permitir eso. El chico era suyo o de nadie. No estaba dispuesto a compartirlo. Y menos a permitir que se casase cuando a él le había hecho a la idea de que no se casarían nunca.

Ahora lo entendía. ¿Cómo iba a casarse con un depresivo como él que aún tenía que hacer visitas puntuales al psicólogo pudiendo hacerlo con esa bella chica de pelo negro y enorme sonrisa?

Y fue ahí cuando una loca idea pasó por su cabeza, tal vez demasiado extremista, pero le hizo caso omiso y permaneció donde estaba, sin moverse aún, ideando un plan.

Pasó el resto de la tarde sin ningún cambio, simulando que no sabía nada y que todo iba bien, sonriendo cuando hacía falta y contestando cuando era necesario.

Hasta que se hizo de noche y su novio le avisó de que saldría de nuevo "para buscar unos papeles" que se había dejado en la discográfica en la que trabajaba de productor.

Sabiendo la verdad, el joven traicionado se decidió jurando que el otro se arrepentiría y volvió a salir tras él.

Cegado por los celos y con la ira hirviendo en su interior, le siguió en su coche a una distancia que no le delatase, resistiéndose a llorar.

En su cabeza se preguntaba una y otra vez cómo pudo engañarle de esa forma cuando se habían jurado amor incontables veces a lo largo de ese tiempo, pensando que sería para siempre.

Finalmente llegó a un edificio y aparcó en frente para después entrar y subir casi corriendo. Su seguidor esperó dentro de su coche entre las sombras, atento a todo el que saliese de allí.

La calle estaba desierta y en penumbras, exceptuando la tenue luz que daban un par de farolas al otro lado de la calle.

Esperó y esperó y una hora después, su novio salía del edificio camino al coche con el que había llegado.

"Ahora o nunca" se dijo el acechador.

Arrancó el coche y aceleró, sorprendiendo al futuro espeso en mitad de la carretera, quien no vio el coche por llevar las luces apagadas hasta que fue demasiado tarde.

Una mirada demente de color esmeralda se encontró con otra aterrorizada de color avellana. Al reconocer al conductor, su cara de espanto se transformó en una de arrepentimiento. Agachó la cabeza y gesticuló con los labios un "lo siento" sabiendo lo que venía.

Sin dejar de mirarle aceleró más el coche y, con un golpe certero todo terminó para el joven mentiroso.

Con el fuerte golpe el cuerpo voló por encima del coche y quedó tirado en el suelo detrás de éste.

El conductor frenó un poco más alante y observó por el retrovisor al chico que tanto amaba, tirado en el suelo, sin mover ni un solo hueso, ni gritar, ni pedir ayuda, ni nada.

Cuando un hombre mayor corría a socorrerle, esperando que el conductor bajase del coche como debería hacer, fue cuando arrancó de nuevo y continuó su camino como si nada hubiese pasado.

A pesar de la escasa luz, el testigo pudo apreciar el tipo de coche y el pelo largo y negro del fugitivo, que seguía su camino sin arrepentimientos.

...

Y ahí le había llevado su huída. Aunque su verdadera idea no era huir.

Sabía que le encontrarían, pero esperaba recibir la tan ansiada noticia primero. Y, entonces, la radio hizo acto de presencia otra vez.

"Nos acaban de indicar que el joven atropellado del que venimos hablando toda la noche y que ahora sabemos que se trata del gran productor musical Frank Iero, acaba de morir en el hospital debido a una gran hemorragia interna ocasionada por el golpe. Los médicos no han podido hacer nada por evitarlo.
Le enviamos nuestras condolencias a la familia y a su recién prometida y esperamos que encuentren al culpable, quien, se sospecha, podría ser un tal Gerard Way, con quien se sabe que estaba viviendo hasta ahora y al parecer mantenía una relación más allá de la amistad.
De ser así, esto sería un crimen pasional con un trágico resultado.
Ojala y este tipo de sucesos dejen de repetirse en nuestras calles."

Y esa era la noticia que llevaba esperando toda la noche.

Echó la cabeza hacia atrás, apoyándola en el reposacabezas sin soltar el volante aún, exhaló fuerte y sonrió satisfecho.

Había muerto. Frank, su Frank, había muerto y ahora pagaría en el infierno por su engaño.

Las sirenas de policía le sacaron de su ensimismamiento y por el espejo retrovisor vio las luces centelleantes de los coches. Le habían encontrado finalmente, justo a tiempo.

Gerard encendió el coche y dio marcha atrás unos metros. Llenó sus pulmones de aire y volvió a sonreír justo cuando metía una marcha y aceleraba.

La velocidad aumentaba y el barranco cada vez estaba más cerca, al igual que los coches patrulla.

Se aproximó más y más y sintió que su liberación le saludaba.

Por fin terminaría con una vida que le había obligado a deshacerse de lo único bueno que había recibido a lo largo de sus 30 años.

Adiós Frank. Adiós Gerard.

...

"Hola a todos nuestros oyentes.
Ayer os comentábamos que el famoso productor Frank Iero había muerto víctima de un atropello.
Hemos sabido finalmente que el culpable fue su amante Gerard Way, quien, después de arrollarle y cuando la policía estaba a punto de atraparle, se precipitó barranco abajo, muriendo en el acto.
Quién sabe las razones que le llevarían a obrar de esta manera..."
 
 
 
 
 
 
 
FIN
 

 

2 comentarios:

  1. Oh, qué sentimental y bestial todo *-*
    Me ha gustado mucho.
    Pero he de decir que no me esperaba para nada algo así. Me esperaba algo muy pornoso y, no tengo ni idea de por qué, pero pensaba en yuri (sexo lésbico en términos japoneses).
    Pero bueno, me ha gustado. Siempre hay triángulos amorosos entre Gee, Frank y Jamia (e supuesto que era ella... Pero ya sabes que le suposición nbo e slo mío XD). Frank me ha parecido un poco capullo. Y encima antes de morir le pide perdón. Too late, baby.
    Pues eso, que me ha encantado e.e

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  2. Por fin mi pereza desapareció y me digné a comentar xD
    La verdad es que si que es cierto que no es como lo otro pero a mi me gusta la verdad xD No hay sexo ni nada pero es guay ^^ Sigue escribiendo o te rajo xDD

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